La Escuela Canteriana ha sido creada con el fin de  dar nombre a un lugar, donde se imparten distintos modos de obtener un Crecimiento Personal.

Dichos modos se centrarán en procesos psicoanalíticos, procesos psicoterapéuticos a través del arte (Arte Terapia), a través de la Danza (Danza Movimiento Terapia) y Cursos puntuales destinados al Desarrollo y Crecimiento Personal.

 

Hablar de los Cursos, es hablar de Seminarios Intensivos  que  ayuden a aprender y entender  los distintos comportamientos humanos a través de los diferentes años de vida, situaciones e incluso  género. Difieren totalmente de un trabajo psicoanalítico o terapéutico, pues se habla en base a una generalidad, a una mayoría, a estudios en masa, es un aperitivo de lo que después se puede profundizar en un trabajo personal, donde si se podrá hablar de una singularidad, de una particularidad única e inigualable de cada quién.

 

Hablar de Procesos Terapéuticos, a través del Arte, o a través de la Danza y el Movimiento enlazado a la Música, es hablar de las aplicaciones psicoterapéuticas de estas modalidades que en un contexto de contención y con la presencia de profesionales preparados para ello, pueden llevar a la expresión de sentimientos y a la resolución de emociones insanas.

Es un camino para recuperar un estado de salud, o de lograrlo si no se ha tenido, o de contener dolencias si no es posible su cura.  El simple pintar, cantar, bailar, son excelente paliativos si es del agrado de la persona que lo realiza, pero para que hablemos de un proceso psicoterapéutico ha de realizarse bajo ciertas pautas,  en presencia de un profesional con el cual elaborar sobre lo que allí se ha manifestado, que no será nunca cualquier cosa.

 

Hablar de un proceso psicoanalítico, es hablar de algo diferente a lo enunciado, sin embargo con añadidurías, me explico: el Psicoanálisis en sí mismo no es una terapia, en palabras de Freud padre del psicoanálisis, el psicoanálisis tiene como objetivo la investigación del componente inconsciente de los mecanismos psíquicos de un sujeto. “...Aquí la norma y lo normal no sirven como solución...”(Jorge Bekerman). Es un proceso único, personal, inigualable en cada quién.

Sin embargo, el psicoanálisis no es una terapia, pero tampoco deja de serlo, como explica Lacan, el psicoanálisis no es una terapia como las demás, ni lo afirma ni lo niega. ¿Por qué lo es pero no lo es?, porque no busca una cura, no busca devolver un estado de salud, pero en ese “darse cuenta” y en su posterior "elaboración", puede ocurrir un cambio.

Eso es lo que pasa tras un trabajo analítico, hay un cambio, va mas allá de la salud o la normalidad, en ese proceso hay un cambio en el destino de la persona analizada, es la aventura al inconsciente, y el recorrido esta inmerso de circunstancias y emociones únicas e inigualables, independientes a la generalidad, que en consecuencia tiene efectos diferentes en cada quién, según lo que se busca (deseo inconsciente), según lo que le sucede a cada cual (su goce particular), según la cosa de cada quién. Esa cosa que busca cada uno que aunque se encuentra no se encuentra...

El psicoanálisis es una investigación y una aventura a los procesos psíquicos que como añadiduría tiene el efecto terapéutico, no lo busca pero lo encuentra. Con el efecto didáctico ocurre algo parecido sin serlo. Un proceso psicoanalítico no es una clase, pero si es un procesos en el cual aprendemos algo, que nos ayuda a desaprender para volver a aprender.

La Escuela Canteriana no espera ser un Gurú, un Buda o un centro de Maestros, sino un lugar donde encontrar al propio  guía para todo aquél que desea estar mejor.

 

El Terapeuta e hipnotizador Milton Erison muestra en la siguiente anécdota que se transcribe, los principios en que se debe basar una intervención psicoterapéutica, palabras que repito con el fin de ilustrar metafóricamente, el Objetivo Principal de la Escuela Canteriana:

 

Un día volvía de la escuela cuando un caballo desbocado pasó velozmente y entró en la granja para beber. El caballo se había perdido y el granjero no lo reconocía. Yo salté al lomo, tomé las riendas y le dije ¡Arré!... Orientándolo hacia la carretera. Sabía que el caballo tomaría hacia la dirección correcta...No sabía cuál era dirección.

De vez en cuando el caballo olvidaba que estaba en la carretera y entraba en el campo.  De modo que tenía que tirar un poco y llamar su atención acerca del hecho que se suponía que debía marchar por la carretera. Y, finalmente, a unos 6 km del lugar donde lo había montado, entró en un corral. El granero me preguntó dónde lo había encontrado y cómo sabía yo que el caballo volvería allí:  “no lo sabía..., dije... El caballo lo sabía. Todo lo que hice fue mantener su atención puesta en el camino”.(O´Hanlon,1995).

 

Agradecimientos:

A Juan Enrique Sánchez (Juancho), que en una noche de tertulia nombró a la Escuela Canteriana, para simbolizar las enseñanzas De Gurdjieff que  mi padre trata de emanar de algún modo a todo el que está a su lado.

A mi Psicoanalista, Natividad Corral.

A mis Profesores y Centros de Enseñanza, como , la Comunidad Piscoanalítica Russell, El Colegio de Psicoanalisis de Madrid, La Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Barcelona, como Centros Profesionales de mi formación

A mis padres Luis Cantero y Chelo Melin.

A mis abuelos Aurora y Giuseppe por sus cuidados y amor incondicional.

A mis amigos, que me apoyan y animan a seguir adelante con mi trabajo de forma creativa.

A Eva, por confiar en mí y permitirme un lugar donde comenzar el sueño de la Escuela Canteriana.